Dr. RAFAEL NAVAS

IPL

La IPL (Luz Pulsada Intensa) es una de las tecnologías más eficaces para tratar manchas pigmentarias y lesiones vasculares. Trabaja con luz de alta intensidad que actúa selectivamente sobre la melanina o hemoglobina, eliminando lo que no quieres sin afectar al tejido sano. Es la tecnología de elección para léntigos solares, telangiectasias, cuperosis y daño solar acumulado.

Indicaciones para la IPL

Manchas pigmentarias

Léntigos solares (manchas de sol) en cara, escote, manos y antebrazos. Daño solar acumulado con tono desigual. Manchas seniles asociadas a la edad. Pecas y efélides en algunos casos seleccionados.

Lesiones vasculares

Telangiectasias y arañas vasculares en mejillas, alas de la nariz, mentón o escote. Cuperosis (enrojecimiento difuso y persistente con vasos visibles). Rosácea leve a moderada (componente vascular). Puntos rubí o angiomas seniles en algunos casos.

Calidad cutánea y rejuvenecimiento

Como fotorrejuvenecimiento global, la IPL mejora textura, luminosidad y tono general de la piel, especialmente en pieles con daño solar acumulado en cara, cuello, escote y manos.

Combinación con otros tratamientos

La IPL se integra muy bien con peelings médicos, despigmentantes domiciliarios, mesoterapia con vitaminas, polinucleótidos y otros tratamientos faciales dentro de un plan global de calidad de piel.

Qué es la IPL

El principio de acción se llama fototermólisis selectiva: la luz es absorbida selectivamente por las moléculas diana del tejido (melanina en las manchas, hemoglobina en los vasos) y se transforma en calor, destruyendo selectivamente esas estructuras sin dañar el tejido sano circundante.

Es una tecnología con respaldo clínico muy amplio, utilizada en medicina estética desde hace más de dos décadas, con perfil de seguridad bien establecido cuando se aplica con criterio médico. La elección del filtro, la potencia y el número de sesiones depende del fototipo del paciente, del tipo de lesión y del objetivo.

Como aplicamos la tecnologia IPL en nuestra clínica

  • Diagnóstico médico previo. Antes de aplicar IPL, valoramos tipo de piel, fototipo, tipo de lesión a tratar y descartamos contraindicaciones. La técnica se decide después del diagnóstico, no al revés.

  • Equipo médico homologado. Trabajamos con dispositivo IPL de uso médico, con potencia real y filtros adaptados según la indicación. No es una tecnología de catálogo: es tecnología médica certificada.

  • Aplicación con criterio. Cada sesión se ajusta a tu fototipo, al tipo de lesión y al momento del año. No usamos protocolos cerrados: ajustamos parámetros caso por caso. 

  • Integración con el plan global. La IPL complementa muy bien a otras técnicas dentro de un plan integral de calidad de piel. En consulta diseñamos el orden adecuado.

  • Número de sesiones. Habitualmente son necesarias entre 2 y 4 sesiones, espaciadas cada 4-5 semanas, aunque el número exacto depende de cada caso y se define tras la valoración médica.

  • Honestidad sobre los límites. El melasma puede empeorar con IPL si se aplica sin criterio. Las manchas pueden recidivar si no hay fotoprotección estricta. Las lesiones sospechosas se derivan al dermatólogo, no se tratan estéticamente.