La radiofrecuencia con agujas combina dos mecanismos en un mismo equipo: la energía térmica de la radiofrecuencia, que calienta las capas profundas de la piel, y una matriz de microagujas muy finas que conducen ese calor directamente a la dermis.
La radiofrecuencia con agujas actúa a dos niveles al mismo tiempo. Las microagujas crean microcanales controlados que activan la respuesta natural de regeneración de la piel y liberan factores de crecimiento; a la vez, la radiofrecuencia genera calor en la dermis profunda que contrae las fibras de colágeno existentes y estimula la formación de fibras nuevas de colágeno y elastina.
Al conducir el calor a través de las agujas, el tratamiento minimiza el sangrado y el riesgo de manchas, es apto para todos los fototipos y puede realizarse en cualquier época del año, incluso en verano, tanto en el rostro como en el cuerpo.
Es uno de los tratamientos no quirúrgicos más eficaces frente a la flacidez, con un buen perfil de seguridad y una recuperación mínima. Se realiza con anestesia tópica y, al conducir el calor a través de las propias agujas, reduce el sangrado y el riesgo de manchas.
Es apta para todos los fototipos y para cualquier época del año, permite tratar tanto el rostro como el cuerpo, y no exige baja laboral: solo deja un leve enrojecimiento que remite en pocos días. Sus resultados son progresivos y naturales, ya que la estimulación de colágeno y elastina se prolonga durante los meses siguientes.