La armonización facial consiste en un diseño facial completo con criterio médico: un abordaje global del rostro que busca el equilibrio de proporciones, el balance de tercios y la definición de rasgos para que la cara se vea armónica en conjunto, sin perder identidad. No se trata de cambiar tu cara, sino de alinearla. Parte de un análisis facial detallado y, a partir de ahí, se diseña un plan que define qué zonas tratar, en qué orden y con qué técnicas para equilibrar el conjunto.
Aplicación
Duración
Anestesia
La marcación del arco mandibular es un tratamiento de armonización facial que consiste en realzar la línea de la mandíbula mediante pequeñas infiltraciones de ácido hialurónico estructural. El objetivo es redefinir la zona mandibular y aportar equilibrio al conjunto del rostro, con un resultado natural, proporcionado y duradero.
Trabajamos con ácido hialurónico de alta densidad, específicamente diseñado para dar soporte estructural sin generar volumen artificial. La técnica se ajusta a la anatomía de cada paciente: en mujeres se busca un perfil suave y definido, y en hombres una mandíbula más marcada y angulada, respetando siempre los rasgos propios de cada rostro.
Algunas personas presentan mandíbula poco definida o sin ángulo marcado, mentón corto o retraído (microgenia) y pómulos planos sin proyección lateral. Esto puede dar lugar a una cara redondeada o sin estructura visible, y un perfil plano sin ángulos claros.
Se pueden notar descompensaciones entre los tercios del rostro, como frente muy ancha o estrecha en relación al resto, un tercio medio descompensado respecto a frente y mentón, o un tercio inferior largo o corto en proporción. La línea de la sonrisa también puede estar asimétrica o desplazada.
Algunas personas presentan diferencias evidentes entre la hemicara derecha e izquierda, pómulo más alto en un lado que en el otro, ángulo mandibular asimétrico o mentón desviado de la línea media, que se hacen notables incluso en fotos.
En edades jóvenes, algunas personas no necesitan rejuvenecimiento, sino que buscan un perfil más definido y angulado en hombres, o marcar rasgos sin perder feminidad en mujeres. También incluye pacientes que siempre han percibido algún desajuste en su rostro pero no sabían cómo corregirlo.
Tras una pérdida de peso importante, puede producirse pérdida de volumen facial global, dando lugar a una cara demacrada que necesita estructura. Los rasgos pierden definición por falta de soporte, generando la necesidad de redibujar contornos y recuperar proporción tras la bajada de peso.