Las líneas verticales sobre el labio superior, el llamado código de barras, aparecen con los años y son una de las arrugas más difíciles de tratar: se marcan al hablar, sonreír, fumar o pintarse los labios. En nuestra clínica las tratamos con la técnica de blanching, un método de infiltración superficial de ácido hialurónico diseñado para eliminar estas líneas de expresión provocadas por la pérdida de humedad y la caída de colágeno. Se aplica directamente en la hendidura de la arruga, sin abultamientos ni exceso de producto, gracias al blanching, que garantiza precisión, naturalidad y un resultado perfectamente integrado en la piel.
Aplicación
Duración
Anestesia
Todo arranca con una valoración médica del tipo de arruga, su profundidad y la calidad de la piel perioral. La sesión consiste en microinyecciones intradérmicas con aguja muy fina, aplicadas directamente dentro de la línea de cada arruga del labio superior. Se utiliza ácido hialurónico de muy baja densidad específico para esta técnica, en cantidades muy pequeñas.
Lo habitual es de 1 a 3 sesiones espaciadas según la profundidad de las líneas y el resultado buscado. Para un código de barras leve a moderado suele bastar con una o dos sesiones. Para líneas más marcadas o cuando se combina con toxina botulínica, el plan puede ser más amplio.
Entre sus principales beneficios, la técnica de blanching permite atenuar las arrugas más marcadas de la zona peribucal, suavizando el código de barras del labio superior de forma precisa y natural, sin alterar la expresión del rostro ni añadir volumen a los labios.
Líneas verticales finas sobre el labio superior que aparecen con la edad, el tabaco, el sol acumulado o por la propia gestualidad de la boca. Empeoran con la pérdida de soporte del labio y la calidad de la piel perioral, y terminan quedando visibles también en reposo.
En algunos casos el código de barras no se limita al labio superior y también aparecen líneas finas en el inferior. Se abordan con la misma técnica, tratando cada línea de forma individual para armonizar el conjunto de la zona perioral.
El tabaco acelera y marca especialmente estas líneas por el gesto repetido de fruncir los labios y por el daño que provoca en el colágeno de la piel perioral. Son arrugas más profundas, en los que el Blanching suele combinarse con otras técnicas dentro de un plan más amplio.
Cuando la toxina botulínica ha relajado el músculo pero quedan líneas estáticas finas del código de barras que no terminan de borrarse, el Blanching completa el tratamiento suavizando esa línea ya instalada desde dentro.