El bruxismo es una actividad muscular involuntaria que consiste en apretar, rechinar o frotar los dientes de forma repetida, sobre todo durante el sueño aunque también puede darse de día. Es una de las patologías orofaciales más frecuentes (se estima que afecta hasta a un 20% de la población adulta) y tiene consecuencias tanto funcionales como estéticas. En la unidad de medicina estética facial del Dr. Rafael Navas lo tratamos con neuromoduladores en el músculo masetero: alivian los síntomas, reducen la fuerza del apriete y afinan el contorno mandibular.
Aplicación
Duración
Anestesia
Los neuromoduladores aplicados en el músculo masetero son uno de los tratamientos más eficaces para el bruxismo, sobre todo cuando coexisten componente funcional y componente estético.
El neuromodulador relaja parcialmente el masetero, reduciendo la fuerza con la que aprietas los dientes sin paralizarlo. Mantienes la capacidad de masticar, hablar y mover la mandíbula con normalidad, pero desaparece la fuerza excesiva que aplicas inconscientemente.
Dolor o tensión en la mandíbula al despertar. Cefaleas tensionales matutinas, especialmente en sienes y región temporal. Dolor en la articulación temporomandibular (ATM). Chasquidos o clics articulares al mover la mandíbula. Sensación de mandíbula fatigada durante el día.
Desgaste de los dientes, pérdida de esmalte, sensibilidad dental aumentada, pequeñas fracturas o astillamientos en los bordes dentales, encías retraídas o sensibles. Tu odontólogo puede haberlo detectado en revisiones rutinarias.
Ruido de rechinar durante el sueño. Apriete dental nocturno audible o perceptible. Sueño inquieto.
Mandíbula más marcada o cuadrada de lo que solía ser. Cara más ancha en su tercio inferior. Maseteros visiblemente hipertrofiados al apretar la mandíbula. Asimetría en el contorno mandibular si el apriete es unilateral. Pérdida de definición del óvalo facial.
Los plazos realistas: