La flacidez corporal es la pérdida de firmeza, tono y elasticidad de la piel y los tejidos subyacentes. La piel está sostenida por una red de fibras de colágeno y elastina que le dan firmeza y capacidad de recuperación; cuando esa red se debilita, la piel cuelga, pierde tensión y deja de recuperar la forma tras estirarse. En la clínica del Dr. Rafael Navas la tratamos con un enfoque combinado según el caso, con un plan por sesiones, valoración intermedia y reevaluación final con medición objetiva. Devolver firmeza es posible, pero exige técnica, constancia y diagnóstico previo.
Aplicación
Duración
Anestesia
El plan combina varias técnicas según el grado y la localización. La radiofrecuencia corporal es la técnica de elección en flacidez leve a moderada: contrae el colágeno existente y estimula la producción nuevo. Los bioestimuladores corporales activan colágeno desde dentro y son ideales en flacidez con pérdida de soporte. Se combinan muy bien entre sí.
La carboxiterapia mejora microcirculación en flacidez con estrías o celulitis fibrosa. La maderoterapia y la mesoterapia con activos reafirmantes complementan el plan o sirven como mantenimiento.
En el abdomen, la flacidez puede manifestarse con piel descolgada tras embarazos o con piel sobrante y blanda después de una pérdida de peso. En algunos casos, se asocia a diástasis abdominal leve (la diástasis marcada requiere valoración quirúrgica) y a estrías abdominales con piel poco firme alrededor. Incluso con ejercicio abdominal, se puede percibir el abdomen “blando”.
Los brazos pueden perder firmeza en la zona del tríceps, mostrando piel que se mueve al levantar la mano o al saludar. La cara interna del brazo puede presentar piel arrugada o descolgada, y el aspecto no siempre mejora con ejercicio localizado.
La cara interna de los muslos puede mostrar piel descolgada, mientras que los glúteos pueden perder proyección y firmeza. El pliegue glúteo puede verse poco definido o caído, y la piel del área del “banana roll” (bajo el glúteo) puede presentar textura blanda.
En el cuello, la piel puede volverse blanda con aparición del llamado “cuello de pavo” y pliegues verticales. El escote puede presentar piel apagada, fina y poco firme, con arrugas verticales o transversales asociadas a la flacidez.
Existen contextos particulares donde la flacidez se observa o se acentúa: postparto tras la cuarentena con valoración médica, cierre de un programa médico de pérdida de peso para acompañar la bajada con tratamiento de firmeza, menopausia o perimenopausia con pérdida visible de tono, hombres con descenso de testosterona y pérdida de firmeza muscular.