TRATAMIENTO

Tratamiento Full Face

Qué es el Full Face

Tratar una zona aislada en una cara que ha cambiado de forma global suele dar el mismo resultado: la zona tratada destaca y el resto del rostro se queda atrás. El Full Face es un abordaje global y coordinado que trata el rostro como una unidad y no como una suma de zonas. Parte de un análisis facial completo en consulta y se diseña como un plan personalizado que trabaja los tres tercios a la vez, combinando técnicas según lo que cada zona necesita: ácido hialurónico de distintas densidades, toxina botulínica, bioestimuladores de colágeno, polinucleótidos y, según el caso, aparatología médica.

Tratamientos que integra un Full Face

Aplicación

45 – 60 minutos

Duración

2 a 4 sesiones distribuidas

Anestesia

NO

El Full Face combina técnicas según lo que cada zona necesita. El soporte estructural con ácido hialurónico denso en pómulo, mentón, ángulo mandibular y sien es la base del plan: sin soporte, lo demás no funciona. Sobre esa base, la toxina botulínica suaviza arrugas dinámicas (frente, entrecejo, patas de gallo) y la definición con ácido hialurónico de densidad media o baja trabaja zonas concretas como labios o contorno labial.
Por último, la calidad de la piel (polinucleótidos, mesoterapia con vitaminas, peeling médico, radiofrecuencia con agujas, IPL) y los bioestimuladores de colágeno sostienen y consolidan el resultado a medio plazo.

Indicaciones para un tratamiento Full Face

  • Cambios visibles en varios tercios del rostro

    Algunas personas experimentan cambios visibles en varios tercios del rostro de manera simultánea. Esto puede incluir descenso facial generalizado con pérdida del óvalo, surcos marcados y ojeras profundas, pérdida progresiva de proyección, volumen y luminosidad, así como sensación de que la cara ha cambiado significativamente en los últimos 3 a 5 años.

  • Cambios asociados a la menopausia o pérdida hormonal

    El envejecimiento facial puede acelerarse tras la menopausia debido a la pérdida brusca de colágeno, soporte y luminosidad. En algunos casos, la piel envejece más rápido que el resto del cuerpo, generando sensación de “cara cansada” que no mejora aunque se descanse adecuadamente.

  • Pérdida de peso o adelgazamiento facial

    La pérdida de volumen facial también puede ser consecuencia de una bajada de peso significativa. Esto se traduce en una apariencia demacrada o cansada, y en algunos casos refleja el adelgazamiento facial natural con la edad, conocido como lipoatrofia.

  • Tratamientos previos que no han dado resultado

    Algunas personas han probado tratamientos sueltos en distintos centros sin un criterio común, obteniendo resultados descoordinados o desproporcionados. Puede ocurrir que se haya tratado una zona y que otras áreas ahora se vean peor en comparación. Esto lleva a buscar una segunda opinión médica y un plan global desde cero.

  • Pacientes que quieren un plan estructurado

    Quienes buscan resultados sostenibles prefieren un plan progresivo y planificado, no sesiones improvisadas. Es importante entender qué se va a hacer, por qué y en qué orden, garantizando un resultado que no sea solo un cambio puntual de cara a un evento, sino una mejora integral y duradera del rostro.

Resultados qué vas a notar

Los plazos realistas:

  • Tras la primera sesión: cambio visible en la zona principal trabajada (habitualmente soporte estructural). Inflamación leve durante 24 a 72 horas.
  • 2 a 3 semanas: el resultado de cada sesión se asienta. La cara va recuperando armonía de forma progresiva.
  • 6 a 12 semanas: plan completo. Es el momento de valorar el resultado global y planificar mantenimientos.
  • 3 a 6 meses: la calidad de la piel y los bioestimuladores siguen trabajando. El rostro se sigue refinando aunque ya no estés en tratamiento activo.

Preguntas frecuentes

En el criterio. Un tratamiento suelto resuelve una zona. Un Full Face mira la cara entera y decide qué tocar, en qué orden y con qué técnicas para que el resultado sea armónico. La diferencia se nota a medio plazo: los Full Face bien hechos no envejecen mal con el tiempo, los tratamientos sueltos sí.
No. El objetivo de un Full Face bien planteado es que tu cara siga siendo tu cara, solo descansada y más armónica. Si lo que buscas es transformar tu rostro, no es un Full Face: es otra cosa.
Aplicamos anestesia tópica en las zonas inyectables. La mayoría de los pacientes describen el procedimiento como molesto en momentos puntuales, no como doloroso. Si en algún momento la molestia es relevante, se ajusta o se interrumpe.
Depende de las técnicas usadas en cada sesión. En la mayoría de los casos, vida normal desde el mismo día. Puede haber inflamación leve durante 24 a 72 horas y, en ocasiones, algún hematoma puntual. Si hay eventos importantes, recomendamos 10 a 14 días de margen tras la última sesión.
Sí, y de hecho es una opción muy recomendable. Trabajar de cero con criterio médico y plan global suele dar mejores resultados que empezar por tratamientos sueltos. En esos casos, el plan inicial siempre es conservador.
Sí. La estética masculina con criterio médico funciona muy bien en formato Full Face. Marcación mandibular, soporte estructural masculino, calidad de la piel y tratamientos capilares suelen formar parte del plan en hombres.