Cuidas la alimentación, entrenas con constancia y has perdido peso o llevas años manteniéndolo. Y aun así hay zonas que no se mueven: cartucheras, flancos, abdomen bajo, grasa interna de muslos, michelines o doble mentón. Es la grasa localizada, un acúmulo de tejido adiposo que se mantiene incluso con peso estable o bajo, con un componente genético u hormonal. La subcutánea localizada responde bien a mesoterapia lipolítica, radiofrecuencia, carboxiterapia y aparatología corporal; la visceral, en cambio, no se trata con medicina estética y requiere cambio metabólico, alimentación, ejercicio, control hormonal y, cuando procede, un programa médico de pérdida de peso.
Aplicación
Duración
Anestesia
La mesoterapia lipolítica ayuda a metabolizar la grasa localmente con microinyecciones. La radiofrecuencia corporal moviliza grasa y trabaja flacidez a la vez. La carboxiterapia mejora microcirculación y lipólisis. La presoterapia y la maderoterapia no reducen grasa por sí solas, pero potencian el resultado mejorando drenaje y contorno. Lo habitual es combinar técnicas según la zona.
En mujeres, la grasa localizada suele acumularse en áreas como las cartucheras, en la cara externa de los muslos, los flancos o “michelines” en la cintura y el abdomen bajo, especialmente tras embarazos. También es común en la cara interna de los muslos y rodillas, los brazos en la zona del tríceps, la espalda alta y zona axilar, así como en el doble mentón y la zona submandibular.
En hombres, la grasa localizada suele encontrarse en los flancos abdominales conocidos como “amor handles”, en el pectoral, el abdomen bajo y supraumbilical, el doble mentón y papada, así como en la espalda alta y la zona axilar.
Con la edad o alteraciones hormonales, pueden aparecer cambios en la distribución de la grasa. En mujeres, puede surgir grasa abdominal nueva tras la menopausia; en hombres, el acúmulo abdominal puede asociarse al descenso de testosterona. En ambos casos, se puede notar pérdida de definición corporal sin haber subido de peso.
Después de una pérdida de peso, algunas zonas residuales pueden no reducirse completamente, mostrando una distribución desigual del adelgazamiento. Esto genera la necesidad de trabajar en acabado y definición para lograr un contorno corporal equilibrado tras un programa médico de pérdida de peso.