Limpieza Facial Profunda

Limpieza Facial Profunda

Qué es la Limpieza Facial Profunda

Notas el poro lleno, los puntos negros marcados en nariz y mentón, microquistes que aparecen y no se van, comedones que vuelven a salir. La Limpieza Facial Profunda es una limpieza facial clásica con criterio médico que combina varias técnicas en una sola sesión: exfoliación, vapor o ablandamiento del poro, extracción manual profesional, mascarilla específica y aplicación de activos finales. La extracción se realiza con técnica cuidadosa para minimizar el trauma, el riesgo de inflamación o las marcas residuales.

Tratamiento de Limpieza Facial Profunda: cómo se realiza

Aplicación

60 minutas

Duración

1 vez al mes

Anestesia

NO

Empezamos con valoración previa: tipo de piel, estado del poro, presencia de acné activo, sensibilidad, contraindicaciones. Tras la higiene inicial, aplicamos exfoliación suave para preparar el poro y vapor o ablandamiento térmico para facilitar la extracción.

El paso central es la extracción manual profesional con técnica cuidadosa, presión controlada y material estéril. Se trabaja por zonas, priorizando comedones abiertos, cerrados y microquistes. No se fuerza lo que no está maduro: Tras la extracción aplicamos mascarilla específica según el tipo de piel y activos finales. Cerramos con fotoprotección obligatoria.

Indicaciones para la Limpieza Facial Profunda

  • Puntos negros marcados

    Comedones abiertos visibles en nariz, mentón, frente y mejillas. Acumulación de sebo oxidado en el poro. Piel con zona T grasa y poro abierto.

  • Comedones cerrados y microquistes

    Granitos blancos pequeños bajo la piel, microquistes que no llegan a inflamarse pero deforman la textura, comedones cerrados acumulados en frente, mentón o mejillas.

  • Piel con tendencia al acné comedoniano

    Piel grasa con tendencia clara a formar comedones, brotes leves a moderados sin componente inflamatorio agudo. La limpieza profesional periódica es parte del manejo del cuadro.

  • Piel descuidada o sin rutina

    Pieles que llevan tiempo sin tratamiento profesional: poros llenos, textura irregular, acumulación visible. La limpieza profunda resetea la piel y la prepara para iniciar una rutina o un plan médico.

  • Preparación para otros tratamientos

    Antes de un peeling médico, mesoterapia, IPL, radiofrecuencia con agujas o un tratamiento inyectable, una limpieza profunda prepara la piel y mejora la respuesta a la técnica posterior.

  • Cuando no es adecuada

    En acné inflamatorio activo con muchas pústulas, nódulos o quistes, la extracción manual intensa puede empeorar el cuadro. En esos casos optamos por Hydrafacial con protocolo adaptado o por derivación a tratamiento médico del acné. Te lo decimos con honestidad.

Resultados qué vas a notar

Inmediato (mismo día): piel visiblemente más limpia, poros despejados, sensación de piel descongestionada. Puede haber enrojecimiento puntual en las zonas de extracción que cede en pocas horas.

24 a 48 horas: el enrojecimiento cede del todo. La piel se ve más uniforme, con mejor textura y menos volumen en zonas con comedones.

1 semana: la piel está estabilizada y luce mejor que antes de la sesión. Los poros menos visibles, mejor textura general.

Tras varias sesiones (3 a 6 en plan periódico): mejora más estructural. Reducción del contenido habitual del poro, mejor control del acné comedoniano, piel con textura claramente más uniforme.

Preguntas frecuentes

Mínimamente molesta. Las zonas con comedones marcados pueden sentirse algo más durante la extracción, especialmente nariz y mentón. La técnica cuidadosa minimiza la molestia. Si en algún momento es relevante, se ajusta la presión o se detiene.
Es posible, sobre todo en zonas con muchos comedones o en piel sensible. El enrojecimiento suele ceder en 2 a 6 horas. Recomendamos no maquillarse hasta el día siguiente para no taponar el poro recién limpiado.
Lo habitual es cada 4 a 8 semanas según el tipo de piel y la tendencia a acumular contenido en el poro. Pieles muy seborreicas pueden necesitar frecuencia mayor; pieles secas, más espaciada.
Depende del tipo. En acné comedoniano funciona muy bien. En acné inflamatorio con muchas pústulas, nódulos o quistes, la extracción manual intensa puede empeorar el cuadro. En esos casos optamos por otras técnicas o por tratamiento médico del acné.
Bien hecha, no. La técnica cuidadosa, la presión controlada y la decisión de respetar lo que no sale fácilmente evitan trauma y marcas residuales. Mal hecha sí puede dejar marcas residuales o hiperpigmentación postinflamatoria, especialmente en fototipos altos. Por eso la valoración previa y la técnica importan.
Recomendamos esperar al menos 12 a 24 horas para no taponar el poro recién limpiado y minimizar el riesgo de inflamación. Si tienes un compromiso, planificamos la sesión con margen.
Sí, pero con margen suficiente. Lo ideal es hacerla 5 a 7 días antes del evento para que la piel esté completamente asentada y luzca al máximo el día clave. Una limpieza profunda el día antes puede dejar la piel reactiva.