Las manchas y las lesiones vasculares son dos alteraciones distintas de la piel que afectan al tono y la uniformidad cutánea, y cada una responde a tratamientos específicos. Las manchas pigmentarias son zonas de exceso de melanina, las más frecuentes en consulta son léntigos solares, melasma, hiperpigmentación postinflamatoria y manchas seniles, mientras que las lesiones vasculares son vasos visibles o enrojecimientos por alteración de la microcirculación, como arañas vasculares, cuperosis, rosácea leve a moderada y angiomas seniles. Ambos cuadros se tratan con tecnología médica precisa.
Aplicación
Duración
Anestesia
No todas las manchas ni todas las lesiones vasculares se tratan igual. En la consulta del Dr. Rafael Navas partimos de un diagnóstico preciso para elegir la técnica que ofrece los mejores resultados con la mínima agresión. Desde láser y luz pulsada hasta protocolos combinados, seleccionamos la solución más adecuada para devolver a tu rostro un tono uniforme y luminoso. Descubre a continuación las opciones que mejor se adaptan a tu caso.
Tecnología fotónica que emite luz visible de alta intensidad, absorbida selectivamente por la melanina o la hemoglobina. Es la técnica de elección para léntigos solares, daño solar acumulado en escote, telangiectasias, cuperosis leve a moderada y puntos rubí. Se trabaja por sesiones con fotoprotección estricta entre ellas.
Renovación cutánea controlada con ácidos a concentración médica específicos para hiperpigmentación. Indicado en léntigos superficiales, daño solar, hiperpigmentación postinflamatoria y, con protocolo específico, en melasma. Se trabaja por sesiones espaciadas con fotoprotección estricta.
Cosmecéuticos despigmentantes prescritos en consulta para uso domiciliario, con activos a concentración médica (hidroquinona, ácido kójico, ácido tranexámico, retinoides). Son la base del tratamiento del melasma y un complemento clave en cualquier plan antimanchas.
En vasos visibles puntuales o más marcados (que no responden a IPL), se valoran técnicas específicas como electrocoagulación de precisión o, en casos seleccionados, derivación a tratamiento láser específico vascular.
En cualquier mancha con bordes irregulares, evolución rápida, cambios de color, asimetría o aspecto sospechoso, derivamos directamente a dermatología para descartar lesiones malignas. No tratamos estéticamente nada que no haya sido diagnosticado correctamente.
Los plazos realistas dependen del tipo de lesión y del tratamiento elegido.
Manchas tratadas con IPL: las manchas se oscurecen los primeros días tras la sesión , después se desprenden de forma natural en 7 a 14 días. Resultado visible tras la primera o segunda sesión. 3 a 5 sesiones suelen dar un cambio claro.
Melasma: mejora progresiva y lenta. La diferencia se nota a partir de los 2 a 3 meses, con plan combinado. Es un cuadro crónico: puede recidivar con sol, hormonas o estrés, y necesita mantenimiento sostenido.
Lesiones vasculares con IPL: los vasos finos pueden mejorar desde la primera sesión. 3 a 5 sesiones suelen ser suficientes para casos de cuperosis y telangiectasias. La rosácea inflamatoria requiere planes más largos y combinados.
Daño solar generalizado: mejora progresiva a lo largo de 3 a 6 meses con plan combinado. Mejor textura, mejor tono, mejor luminosidad.