Si tu piel necesita renovarse, notas la textura irregular, marcas que el acné dejó hace meses, pigmentación dispar y falta de luminosidad, el peeling superficial es tu tratamiento. Es una renovación cutánea controlada que aplica ácidos a concentración médica sobre la piel para eliminar la capa córnea más superficial de células y activar la renovación desde dentro. Actúa sobre la epidermis sin afectar a planos profundos, por lo que es bien tolerado, seguro en una amplia variedad de pieles y permite mantener vida normal desde el mismo día. Lo trabajamos en tres protocolos según el objetivo: antiacné, antimanchas y luminoso.
Aplicación
Duración
Anestesia
La sesión empieza con limpieza profunda y desengrasado de la piel. Aplicamos el ácido seleccionado con técnica controlada, respetando el tiempo de exposición pautado. Durante la aplicación se nota escozor o sensación de calor controlado, que cede al neutralizar el activo. Tras la neutralización, aplicamos mascarilla específica calmante o hidratante y cerramos con fotoprotección SPF 50 obligatoria.
Tras la sesión, la piel queda sensible al sol durante los días siguientes. Fotoprotección estricta SPF 50 durante al menos 7 a 10 días, fundamental para evitar hiperpigmentación reactiva y consolidar el resultado.
Indicado en piel con tendencia comedoniana o acné inflamatorio leve a moderado. Combina activos con acción seborreguladora, queratolítica y antiinflamatoria (ácido salicílico, ácido mandélico, retinoico en protocolos específicos) que reducen el contenido del poro, controlan la producción de sebo y atenúan marcas postacné.
Indicado en hiperpigmentación: léntigos solares, manchas postinflamatorias, daño solar acumulado y, en protocolos específicos, melasma. Combina activos despigmentantes (ácido kójico, ácido tranexámico, ácido azelaico, hidroquinona en protocolos específicos) que atenúan progresivamente la pigmentación y devuelven uniformidad al tono de la piel.
Indicado en pieles con falta de luminosidad, daño solar leve y necesidad de mejora general de calidad cutánea, sin un problema concreto que tratar. Combina activos antioxidantes e iluminadores que aportan un efecto inmediato de piel jugosa, fresca y luminosa.
Inmediato (mismo día): piel renovada, más luminosa y con mejor textura. Puede aparecer enrojecimiento leve que cede en pocas horas.
3 a 5 días: en algunos protocolos aparece descamación leve que se camufla con cuidados habituales. No siempre ocurre; depende del activo y la concentración.
1 a 2 semanas: la piel termina de asentar el cambio. Mejora visible en textura, luminosidad y uniformidad de tono. En peeling antiacné, mejor control del poro. En antimanchas, atenuación progresiva de la pigmentación.
Tras varias sesiones (3 a 6): resultado consolidado. Cambios estructurales en calidad cutánea, control de acné, atenuación clara de manchas o luminosidad sostenida según el protocolo.