Hay zonas del rostro donde no hace falta volumen, ni toxina, ni relleno. Lo que necesita la piel es regenerarse desde dentro. Los polinucleótidos son fragmentos de ADN purificados de origen biológico que, aplicados mediante microinyecciones, estimulan la regeneración del tejido cutáneo. Son bioestimuladores regenerativos que mejoran la hidratación profunda, aumentan el grosor de la piel fina, activan la microcirculación local y tienen un efecto antiinflamatorio y antioxidante.
Aplicación
Duración
Anestesia
Todo arranca con una valoración médica de la piel: tipo, calidad, zonas a tratar, descarte de contraindicaciones y selección del protocolo.
La sesión consiste en microinyecciones superficiales con agujas muy finas distribuidas en la zona a tratar. Duración aproximada de 20 a 30 minutos según las zonas. Aplicamos anestesia tópica previa cuando se requiere, especialmente en contorno de ojo o perilabial. La técnica es mínimamente molesta.
Pieles que han perdido grosor, elasticidad y vitalidad. Sensación de piel fina al tacto, deshidratación crónica, falta de luminosidad. Especialmente útil en pieles maduras o postmenopáusicas.
Una de sus indicaciones de elección. La piel del párpado inferior es la más fina del cuerpo y los polinucleótidos mejoran grosor, hidratación, elasticidad y aspecto general de la zona. Indicados en ojeras con componente de mala calidad de piel, arrugas finas del contorno y piel descolgada incipiente.
Las arrugas verticales del labio superior mejoran cuando la calidad de la piel mejora. Los polinucleótidos regeneran el tejido y atenúan las líneas finas, especialmente combinados con otras técnicas (toxina, peeling, blanching).
Zonas con piel especialmente fina y vulnerable al envejecimiento. Los polinucleótidos mejoran calidad cutánea, atenúan arrugas finas y son una pieza clave del plan de rejuvenecimiento de cuello y escote.
Cicatrices atróficas leves, secuelas postacné, textura irregular. La regeneración local mejora el aspecto del tejido cicatricial.
Como acompañamiento regenerador tras peelings médicos profundos, radiofrecuencia con agujas, IPL o cirugía estética facial. Acelera la recuperación y mejora el resultado final.
Pacientes a partir de los 30 a 35 años que quieren mantener la calidad cutánea antes de que aparezcan signos de envejecimiento marcados.
1 semana: primera mejora visible en hidratación y luminosidad. Sensación de piel más viva al tacto.
3 a 6 semanas: mejora clara en textura, grosor y elasticidad. Las arrugas finas se atenúan. La piel se ve más uniforme y con mejor calidad general.
3 meses: resultado consolidado. Cambio visible en calidad de piel, especialmente en contorno de ojo, código de barras, cuello y escote. Es habitual sentir un cambio de textura y firmeza evidente al tacto.
6 a 12 meses: duración habitual del efecto. Con sesiones de mantenimiento espaciadas, el resultado se sostiene de forma muy estable.