Tratamiento

Polinucleótidos

Qué son los polinucleótidos

Hay zonas del rostro donde no hace falta volumen, ni toxina, ni relleno. Lo que necesita la piel es regenerarse desde dentro. Los polinucleótidos son fragmentos de ADN purificados de origen biológico que, aplicados mediante microinyecciones, estimulan la regeneración del tejido cutáneo. Son bioestimuladores regenerativos que mejoran la hidratación profunda, aumentan el grosor de la piel fina, activan la microcirculación local y tienen un efecto antiinflamatorio y antioxidante.

Tratamiento con polinucleótidos: cómo se realiza

Aplicación

10 min.

Duración

12 meses (3 sesiones)

Anestesia

Tópica

Todo arranca con una valoración médica de la piel: tipo, calidad, zonas a tratar, descarte de contraindicaciones y selección del protocolo.

La sesión consiste en microinyecciones superficiales con agujas muy finas distribuidas en la zona a tratar. Duración aproximada de 20 a 30 minutos según las zonas. Aplicamos anestesia tópica previa cuando se requiere, especialmente en contorno de ojo o perilabial. La técnica es mínimamente molesta.

Indicaciones para los polinucleótidos

  • Piel fina, deshidratada o de mala calidad

    Pieles que han perdido grosor, elasticidad y vitalidad. Sensación de piel fina al tacto, deshidratación crónica, falta de luminosidad. Especialmente útil en pieles maduras o postmenopáusicas.

  • Contorno de ojo

    Una de sus indicaciones de elección. La piel del párpado inferior es la más fina del cuerpo y los polinucleótidos mejoran grosor, hidratación, elasticidad y aspecto general de la zona. Indicados en ojeras con componente de mala calidad de piel, arrugas finas del contorno y piel descolgada incipiente.

  • Código de barras peribucal

    Las arrugas verticales del labio superior mejoran cuando la calidad de la piel mejora. Los polinucleótidos regeneran el tejido y atenúan las líneas finas, especialmente combinados con otras técnicas (toxina, peeling, blanching).

  • Cuello y escote

    Zonas con piel especialmente fina y vulnerable al envejecimiento. Los polinucleótidos mejoran calidad cutánea, atenúan arrugas finas y son una pieza clave del plan de rejuvenecimiento de cuello y escote.

  • Cicatrices y secuelas de acné

    Cicatrices atróficas leves, secuelas postacné, textura irregular. La regeneración local mejora el aspecto del tejido cicatricial.

  • Tras tratamientos agresivos o intervenciones

    Como acompañamiento regenerador tras peelings médicos profundos, radiofrecuencia con agujas, IPL o cirugía estética facial. Acelera la recuperación y mejora el resultado final.

  • Prevención y mantenimiento

    Pacientes a partir de los 30 a 35 años que quieren mantener la calidad cutánea antes de que aparezcan signos de envejecimiento marcados.

Resultados que vas a notar

1 semana: primera mejora visible en hidratación y luminosidad. Sensación de piel más viva al tacto.

3 a 6 semanas: mejora clara en textura, grosor y elasticidad. Las arrugas finas se atenúan. La piel se ve más uniforme y con mejor calidad general.

3 meses: resultado consolidado. Cambio visible en calidad de piel, especialmente en contorno de ojo, código de barras, cuello y escote. Es habitual sentir un cambio de textura y firmeza evidente al tacto.

6 a 12 meses: duración habitual del efecto. Con sesiones de mantenimiento espaciadas, el resultado se sostiene de forma muy estable.

Preguntas frecuentes

El ácido hialurónico clásico aporta volumen y se utiliza para rellenar arrugas o zonas. Los polinucleótidos no aportan volumen: regeneran y mejoran la calidad del tejido desde dentro. Son técnicas complementarias, no sustitutivas. Lo habitual es combinarlas según el caso.
Lo habitual son 3 a 5 sesiones en el bloque inicial, cada 2 a 3 semanas. Después se pasa a mantenimiento espaciado cada 4 a 6 meses. En consulta entregamos un calendario realista tras la valoración.
Sí, y es una de sus indicaciones más frecuentes. Las pieles que han perdido grosor y calidad por la edad o por cambios hormonales responden muy bien al efecto regenerador de los polinucleótidos.
Sí, y se recomienda. Los polinucleótidos funcionan muy bien junto a toxina botulínica, ácido hialurónico, radiofrecuencia con agujas, mesoterapia, peeling médico, PRP o exosomas. La combinación se diseña en consulta.