Tratamiento

PRF y PRP Facial

Qué es el PRF y PRP facial

El PRF y PRP facial es un tratamiento regenerativo natural basado en la tecnología del plasma rico en plaquetas y fibrina obtenido a partir de la propia sangre del paciente, sin productos externos. Mediante microinfiltraciones en la piel se liberan los factores de crecimiento de tu propia sangre, que estimulan la producción de colágeno, elastina y densidad del tejido epidérmico y activan la regeneración desde dentro. Así se consigue un rejuvenecimiento integral del rostro, ideal cuando la piel ha perdido densidad, luminosidad y firmeza y buscas devolverle la calidad que ha perdido con el tiempo.

Tratamiento PRF y PRP facial que aplicamos en nuestra clínica

Aplicación

10 minutos

Duración

12 meses (3 sesiones)

Anestesia

Tópica

El objetivo del tratamiento es regenerar los tejidos dañados mediante la regeneración tisular, activando los mecanismos naturales de reparación de la piel. El resultado es una piel más luminosa, firme, con mejor textura y densidad, sin necesidad de productos externos ni de cirugía.

Esta solución estética sin cirugía es posible gracias a microinfiltraciones de muestras de plasma enriquecido con plaquetas del propio paciente, que liberan factores de crecimiento en la dermis, recuperando la firmeza y reduciendo las líneas de expresión del rostro.

Gracias a las sesiones de PRP y PRF se obtiene una bioestimulación celular que frena la pérdida de densidad de la piel aportando nutrientes de forma dirigida, especialmente en toda la zona facial, el entrecejo, la frente, las patas de gallo, la ojera, el cuello y el cuero cabelludo.

Indicaciones para el PRP facial

  • Piel apagada, sin luminosidad

    Piel mate, aspecto cansado, pérdida de brillo natural. El PRF y PRP facial devuelve luminosidad y vitalidad a la piel.

  • Pérdida de densidad y firmeza

    Piel que ha perdido cuerpo, elasticidad y capacidad de recuperación. Sensación de piel más fina al tacto, con menos «vida».

  • Líneas de expresión y arrugas finas

    Especialmente en entrecejo, frente, patas de gallo, nariz y contorno labial. Los factores de crecimiento estimulan colágeno y elastina, atenuando las líneas de forma progresiva.

  • Rejuvenecimiento facial integral

    Pacientes que buscan un rejuvenecimiento natural, progresivo y sin productos externos, con un componente ético y biológico muy claro.

  • Pieles maduras o postmenopáusicas

    Pieles con pérdida acelerada de calidad tras la menopausia. El PRP y PRF facial ayuda a frenar y compensar parcialmente ese deterioro estructural.

  • Embarazo y lactancia

    Una de las pocas indicaciones regenerativas seguras durante el embarazo, al tratarse de un producto autólogo (de tu propia sangre) sin componentes externos.

  • Preparación y potenciación de otros tratamientos

    Como fase inicial de un plan facial más amplio o para potenciar el resultado de tratamientos combinados (bioestimuladores, radiofrecuencia con agujas, mesoterapia).

Cuándo se ven los resultados

El resultado es inmediato en luminosidad e hidratación desde la misma sesión. La mejora progresiva en firmeza, densidad y textura se aprecia a lo largo de las semanas siguientes, a medida que los factores de crecimiento activan la producción de colágeno y elastina. El resultado óptimo se establece unas semanas después de completar el plan inicial, y la duración del efecto es de 12 a 18 meses con el plan completo. Con sesiones de mantenimiento espaciadas, el resultado se sostiene de forma estable.

Preguntas frecuentes

Ambos utilizan tu propia sangre, pero el PRP es la técnica original y libera los factores de crecimiento en pocas horas. El PRF es la evolución más avanzada: se obtiene sin anticoagulantes y forma una matriz de fibrina que libera los factores de crecimiento de forma sostenida durante días, con resultados más prolongados y regenerativos.
Sí, altísimo perfil de seguridad. Al utilizar tu propia sangre, no hay riesgo de rechazo, reacción alérgica ni incompatibilidad. Se utiliza en medicina regenerativa desde hace más de dos décadas con respaldo clínico sólido.
No. La extracción es como una analítica sencilla. Las microinfiltraciones se aplican con aguja muy fina y la molestia es mínima. No requiere anestesia.
Habitualmente 3 sesiones espaciadas durante el año como plan inicial, según el estado de la piel y el objetivo. Después, mantenimiento anual o semestral para sostener el resultado.
Sí. Es uno de los pocos tratamientos regenerativos seguros durante el embarazo, precisamente porque utiliza tu propia sangre sin productos externos. Muy demandado en esta etapa.
Entre 12 y 18 meses con el plan completo. Con sesiones de mantenimiento espaciadas, el resultado se sostiene de forma estable.
Sí, y casi siempre se combina. Funciona muy bien junto a polinucleótidos, bioestimuladores, radiofrecuencia con agujas, mesoterapia con vitaminas y otros tratamientos faciales. En consulta diseñamos el orden adecuado.