Tu cuerpo ha perdido firmeza. La piel de abdomen, brazos, glúteos o cara interna de muslos no es la de hace unos años: notas flacidez incipiente, menos tono al tacto y un contorno menos definido, pese a haber cuidado el ejercicio y la alimentación. Lo que se ha perdido es colágeno cutáneo. La radiofrecuencia corporal es una tecnología médica que utiliza ondas electromagnéticas de alta frecuencia para generar calor controlado en las capas profundas del tejido. Ese calor contrae el colágeno existente, estimula la producción de colágeno nuevo, mejora la microcirculación local y apoya la lipólisis en zonas con grasa subcutánea.
Aplicación
Duración
Anestesia
Todo arranca con una valoración del estado del tejido, identificación de zonas a tratar y descarte de contraindicaciones.
La sesión consiste en la aplicación del cabezal de radiofrecuencia sobre la zona tratada, con movimientos coordinados y gel conductor. El calor terapéutico se aplica a temperatura controlada durante el tiempo pautado en cada zona. La sensación es de calor agradable, similar a un masaje térmico, sin dolor relevante.
Lo habitual es trabajar en bloques de 6 a 10 sesiones cada 1 a 2 semanas con resultado progresivo. Después se pasa a mantenimiento espaciado para sostener el resultado.
Pérdida de firmeza en abdomen, brazos, glúteos, cara interna de muslos, cuello o escote. Indicación de elección. Especialmente útil cuando la flacidez no justifica cirugía pero la piel ha perdido tono.
Contorno corporal que ha perdido nitidez, óvalo abdominal o glúteo menos marcado, brazos con falta de tono. La radiofrecuencia trabaja la firmeza estructural que define el contorno.
Zonas con grasa localizada que se acompañan de flacidez (cartucheras, abdomen postparto, brazos). La radiofrecuencia trabaja la flacidez mientras complementa a la mesoterapia lipolítica sobre la grasa.
Celulitis adiposa o mixta con piel descolgada. La radiofrecuencia trata el componente de flacidez mientras la mesoterapia anticelulítica y la carboxiterapia trabajan los demás componentes.
Para trabajar firmeza abdominal y mejorar la calidad de la piel tras el embarazo, una vez pasada la cuarentena. Especialmente útil en el bloque inicial del plan de recuperación.
Para mejorar la firmeza de zonas residuales tras una bajada de peso significativa. La piel ha perdido soporte y la radiofrecuencia activa la producción de colágeno para recuperarlo progresivamente.
Inmediato (mismo día): sensación de piel más tensa al tacto por la contracción del colágeno existente. Efecto sutil pero perceptible.
2 a 4 sesiones: mejora visible del tono del tejido, contorno con mejor definición, piel con mejor firmeza al pellizcar.
6 a 10 sesiones: resultado claro y consolidado del bloque inicial. Firmeza marcadamente mejorada, contorno corporal definido, calidad de piel notable.
3 a 6 meses tras el bloque: el resultado sigue mejorando gracias al colágeno nuevo generado por el estímulo. Es habitual que el cuerpo se vea mejor a los 4 meses que al terminar las sesiones, por el efecto progresivo.