TRATAMIENTO

Reposición de Pómulo

Qué es la reposición de pómulos

El pómulo es el soporte estructural del tercio medio del rostro: cuando está bien, la cara se ve descansada, proyectada y joven; cuando se pierde, todo lo demás desciende. En nuestra clínica tratamos los pómulos con ácido hialurónico estructural de alta densidad para aportar volumen donde se ha perdido, proyectar el pómulo en su eje correcto y rejuvenecer el tercio medio por arrastre. Trabajamos en planos profundos, sobre el periostio, con cánula o aguja según el caso y respetando siempre la anatomía vascular de la zona.

Tratamientos de reposición de pómulos

Aplicación

20 min.

Duración

12 a 18 meses

Anestesia

No

La marcación estructural con ácido hialurónico denso se aplica en planos profundos sobre el periostio. Aporta soporte real, recupera proyección y mejora el descenso facial. Es la técnica de elección cuando el objetivo es estructural.

Suele ser un tratamiento incondicional cuando hablamos de pérdida de volumen y flacidez facial, una de las zonas de tratamiento del Triángulo Invertido. Se utiliza para mejorar la hidratación de la dermis y el punto de sostén del tercio medio.

Entre sus principales beneficios, la reposición de pómulos rejuvenece el tercio medio del rostro, aporta un aspecto más descansado y luminoso, redefine el óvalo facial y realza las mejillas de forma natural, sin alterar los rasgos ni la expresión.

Indicaciones para la marcación de pómulos

  • Pérdida de volumen y descenso facial

    Algunas personas presentan pómulos planos o descendidos que antes estaban más altos, así como surcos nasogenianos más marcados que van desde la nariz a la comisura de los labios. También pueden aparecer ojeras profundas o en cubeta que antes no se notaban, pérdida de definición del óvalo facial con caída de tejido hacia la mandíbula, y sensación de cara cansada o triste aunque se haya descansado adecuadamente.

  • Anatomía facial sin proyección

    En ciertos casos, los pómulos pueden ser siempre planos o poco definidos debido a la anatomía, dando lugar a una cara con aspecto alargado por falta de soporte horizontal. La mirada puede parecer caída sin que exista descenso real del párpado, y puede haber falta de armonía entre el tercio medio del rostro y el resto del rostro.

  • Cambios asociados a la menopausia o pérdida de peso

    El descenso facial puede acelerarse tras la menopausia, debido a la pérdida hormonal de colágeno y grasa, y también puede observarse pérdida de volumen facial después de una pérdida de peso importante. En algunos casos, el envejecimiento facial se vuelve más evidente en los últimos meses o años, con cambios visibles entre los 50 y 55 años que no se percibían entre los 30 y 45 años.

  • Equilibrio facial en hombres y mujeres

    Los hombres suelen buscar un perfil más definido y angulado, mientras que las mujeres quieren recuperar proyección sin feminización exagerada. También se pueden presentar asimetrías leves entre ambas hemicaras o casos en los que el pómulo necesita acompañar a una marcación mandibular para equilibrar los tercios faciales.

Resultados que vas a notar

Los plazos realistas:

  • Inmediato: desde la propia sesión se ve el cambio. La cara aparece más descansada, proyectada y luminosa. Es habitual una inflamación leve durante 24 a 72 horas.
  • 7 a 14 días: el resultado se asienta. El ácido hialurónico se integra, la inflamación cede y el pómulo queda en su posición definitiva.
  • 3 a 4 semanas: resultado final estable. Es el momento de hacer una revisión si fuera necesario un retoque mínimo.
  • 12 a 18 meses: duración habitual del tratamiento. Los ácidos hialurónicos estructurales suelen durar más que los de labios, especialmente cuando se trabaja en plano profundo.
No, salvo que tú lo pidas expresamente y la anatomía lo permita. El objetivo es recuperar soporte, no marcar pómulos altos artificiales. La cara debe verse natural, descansada y proporcionada.
Es habitual una inflamación leve durante 24 a 72 horas, especialmente en la zona inferior del pómulo. En la mayoría de los casos es compatible con hacer vida normal. Si tienes un evento importante, recomendamos reservar mínimo 10 a 14 días de margen.
Es posible. La zona del pómulo es vascular y, aunque trabajamos con técnicas que minimizan el riesgo, puede aparecer algún hematoma puntual que cede en 5 a 10 días. Se camufla bien con maquillaje. Recomendamos evitar antiinflamatorios tipo ibuprofeno y aspirina los días previos.
No. La marcación de pómulos trata una zona específica. La armonización facial es un diseño global del rostro que puede incluir pómulos, pero también mandíbula, mentón, nariz y labios. Si solo te falta proyección de pómulo, no necesitas armonización completa.