Hay algo en tu nariz que no te termina de cuadrar: una pequeña joroba, una punta caída, una asimetría leve que se nota en las fotos de perfil. No es para pasar por quirófano ni quieres una rinoplastia con todo lo que implica, pero sí te gustaría equilibrar el perfil y mejorar la armonía de tu cara. La rinomodelación sin cirugía es un procedimiento de medicina estética facial que utiliza ácido hialurónico inyectable para modificar la forma del perfil nasal: a diferencia de la cirugía, no se altera el cartílago ni el hueso, se trabaja sobre la superficie y el contorno de la nariz para corregir pequeñas alteraciones visibles.
Aplicación
Duración
Anestesia
Todo arranca con una valoración facial completa: análisis del perfil, identificación de qué te molesta exactamente, valoración de qué se puede conseguir con técnica no quirúrgica y descarte de casos que requerirían cirugía. Si tu caso encaja con rinomodelación, te lo decimos. Si necesitas rinoplastia, también.
La sesión consiste en microinyecciones de ácido hialurónico específico de alta densidad en los puntos estratégicos del perfil nasal: dorso superior, dorso inferior y punta, según el caso. Trabajamos con cánula o aguja según la técnica más segura para cada zona, respetando con precisión la anatomía vascular de la nariz (uno de los puntos más sensibles del rostro).
La indicación más frecuente. Rellenamos la zona del dorso por encima y por debajo de la joroba para igualar el perfil, dando la sensación de una nariz más recta. La giba sigue ahí, pero ya no se ve.
Cuando la punta cae al sonreír o se ve descendida en reposo, se trabaja con ácido hialurónico para elevarla y proyectarla sutilmente. Útil también en perfiles aplanados o poco definidos.
Pequeñas desviaciones o irregularidades del perfil nasal que se pueden compensar con relleno preciso, igualando ambos lados.
Cuando una rinoplastia ha dejado pequeñas irregularidades, baches o asimetrías leves, la rinomodelación puede mejorarlos sin necesidad de reintervención quirúrgica. Es uno de los usos más demandados.
Como parte de un plan de armonización global, cuando el perfil nasal desequilibra el resto del rostro y no justifica una cirugía. Una rinomodelación bien indicada cambia significativamente la armonía facial con un cambio mínimo.
Los plazos realistas: