La piel necesita renovarse. La capa superficial acumula células muertas, pigmentación irregular, marcas de acné y daño solar. La regeneración cutánea es el bloque de tratamientos centrados precisamente en eso: renovar la piel desde la superficie hacia dentro con técnicas de eficacia probada.
Valoración médica previa. Cada peeling se elige tras valoración del tipo de piel, fototipo, sensibilidad y objetivos. No aplicamos protocolos cerrados: ajustamos cada caso.
Activos a concentración médica. Trabajamos con cosmecéuticos profesionales de calidad farmacéutica, no con productos de catálogo. La diferencia está en la concentración del activo y en la trazabilidad del producto.
Sin tiempo de recuperación significativo. El peeling superficial bien hecho permite vida normal desde el mismo día o con descamación leve durante 3 a 5 días en algunos protocolos.
Honestidad sobre los límites. El peeling superficial trabaja sobre la capa superficial de la piel. Para arrugas profundas, melasma muy resistente, cicatrices estructurales o flacidez, hace falta otra técnica. Te lo decimos en consulta con claridad.
El peeling antiacné trabaja sobre piel con tendencia comedoniana o inflamatoria leve a moderada. Combina ácidos con acción seborreguladora, queratolítica y antiinflamatoria para reducir comedones, mejorar la calidad del poro y atenuar las marcas residuales del acné.
El peeling antimanchas se aplica en pieles con hiperpigmentación: léntigos solares, manchas postinflamatorias, daño solar acumulado o melasma en protocolos específicos. Renueva la capa superficial pigmentada y, combinado con despigmentantes domiciliarios, atenúa progresivamente las manchas.
El peeling luminoso es la opción de mantenimiento y mejora general de la calidad cutánea: aporta luminosidad, jugosidad y un efecto inmediato de piel renovada. Es el más demandado antes de eventos y como plan de mantenimiento periódico en pieles que no tienen un problema concreto pero buscan estar siempre con buena cara.
Depende del objetivo principal. Si predomina el componente de acné o piel grasa con comedones, peeling antiacné. Si hay manchas o daño solar, peeling antimanchas. Si la piel está apagada o necesita mejora general, peeling luminoso. En consulta valoramos qué encaja.
Depende del protocolo. La mayoría de los peelings superficiales permiten vida normal desde el mismo día. En algunos casos puede aparecer descamación leve durante 3 a 5 días que se camufla con cuidados habituales. Fotoprotección estricta SPF 50 obligatoria.
Lo habitual son 3 a 6 sesiones en el bloque inicial, espaciadas cada 2 a 4 semanas según el protocolo. Después se pasa a mantenimiento periódico. En consulta entregamos un calendario realista.
Depende del protocolo elegido y del número de sesiones. Tras la valoración inicial entregamos un presupuesto cerrado y detallado, sin sorpresas.
Se desaconsejan en piel bronceada o muy expuesta al sol, por riesgo de hiperpigmentación. Lo habitual es trabajar en otoño, invierno y primavera, evitando los meses de mayor exposición. Algunos protocolos suaves sí pueden hacerse en verano con fotoprotección estricta.
Con protocolo adaptado, sí. Usamos activos más suaves y concentraciones menores. En rosácea muy activa, valoramos si otras técnicas son más adecuadas.
Algunos activos están contraindicados durante el embarazo y la lactancia. En consulta valoramos qué protocolo es seguro o si conviene aplazar el tratamiento.