Es un tratamiento facial no invasivo que utiliza distintas longitudes de onda de luz para actuar sobre la piel a nivel celular. A través de la fotobiomodulación, estimula la producción de colágeno, mejora la luminosidad y ayuda a calmar la piel. Su función es potenciar y prolongar el resultado del resto de tratamientos, acompañando la recuperación del tejido y mejorando la calidad de la piel de forma progresiva.
Recuperación tras tratamientos médicos. Como acompañamiento regenerador tras peeling médico. Acelera la recuperación del tejido y reduce molestias residuales.
Piel más joven. Estimula la formación de colágeno, reduce las arrugas finas y aporta luminosidad al rostro para una piel más firme y de mejor calidad.
Calidad cutánea general. Como complemento facial dentro de un plan de calidad de piel, aporta luminosidad y mejora la respuesta del tejido a otros tratamientos.
La unidad de Ritual Facia ldel Dr. Rafael Navas se basa en un principio claro: lo que no se mide, no se mejora. Por eso no diseñamos un plan estándar para todos los pacientes. Primero medimos, después interpretamos, y solo entonces tratamos.
Nuestro enfoque integra prevención, diagnóstico avanzado, tratamiento personalizado y seguimiento clínico a lo largo del tiempo. No es un tratamiento puntual. Es un acompañamiento médico estructurado con revisiones, ajustes y reevaluaciones objetivas del progreso.
Tecnología integrada en el plan global. Los infrarrojos no se aplican como sesión aislada de catálogo: se integran dentro de tu plan facial, corporal o de bienestar para potenciar el resultado del conjunto.
Aplicación cómoda y bien tolerada. El tratamiento dura en torno a 15 minutos y se realiza en un ambiente preparado para descansar. La sensación es de calor profundo y agradable, sin dolor ni molestia.
Sin tiempo de recuperación. Vida normal desde el mismo día. Puede haber sensación de calor residual durante unas horas, sin más.
Integración con SlowAging y Wellness. Cuando hay objetivo de bienestar global, recuperación, mejora de microcirculación o acompañamiento a un plan de longevidad, los infrarrojos se integran muy bien con el resto de unidades.
Para estimular el colágeno, mejorar la luminosidad y la firmeza, calmar la piel y acompañar la recuperación tras otros tratamientos faciales. Es una tecnología de apoyo que potencia el resultado de tu ritual facial.
No. La sensación es de calor suave y luz agradable sobre el rostro. Es uno de los tratamientos más cómodos y relajantes de la unidad.
Depende del objetivo. Como acompañamiento puntual tras un tratamiento médico, una o dos sesiones pueden bastar. Como plan de mejora de microcirculación o bienestar, sesiones espaciadas durante un bloque corto. En consulta lo orientamos.
No directamente. La sudoración asociada a los infrarrojos puede dar pérdida de peso temporal por líquidos, pero no es pérdida de grasa real. No es un tratamiento adelgazante: es una tecnología complementaria.
Sí. Al no ser un tratamiento abrasivo, puedes maquillarte el mismo día. Recomendamos acudir con la piel limpia y sin maquillaje a la sesión.
Sí, sin distinción. Es una tecnología transversal especialmente útil como complemento a planes faciales o corporales en cualquier perfil.